El duelo no sigue un calendario ordenado. Puede cambiar de un día a otro, llegar inesperadamente y contener muchas emociones distintas al mismo tiempo.

No existe un plazo perfecto

Tu experiencia no tiene que coincidir con las expectativas de nadie. Algunos momentos pueden sentirse pesados, mientras que otros pueden traer alivio, conexión, entumecimiento o incluso risa. Todo ello puede ser parte del duelo.

Haz espacio para lo que ayuda

El consuelo puede llegar mediante rutinas conocidas, tradiciones significativas, momentos de calma, expresión creativa o la compañía de personas que te permitan sentir lo que sientes sin tratar de arreglarlo.

El apoyo puede encontrarte donde estás

No tienes que cargar a solas con cada parte del duelo. Una persona de confianza, una comunidad o un terapeuta pueden ofrecer espacio para recordar, procesar el cambio y encontrar una manera de avanzar que honre tu experiencia.

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