Un poco de preparación puede ayudarte a sentirte más cómodo con la consejería virtual y darte más espacio para concentrarte en la conversación.
Elige un espacio privado y tranquilo
Busca un lugar donde puedas hablar con la mayor libertad posible y sea poco probable que te interrumpan. Los audífonos, una puerta cerrada o una nota sencilla pidiendo privacidad pueden ayudar a reducir las distracciones.
Revisa los detalles prácticos
Antes de la sesión, carga tu dispositivo, revisa tu conexión a internet y ten a la mano el enlace de la reunión. Un vaso de agua, pañuelos y un lugar cómodo para sentarte también pueden ayudarte a acomodarte.
Trae lo que sea importante para ti
No necesitas preparar la explicación perfecta. Si te sirve, anota algunas preguntas, inquietudes o momentos recientes que quieras recordar. Tú y tu terapeuta pueden decidir juntos por dónde comenzar.

